Restauración ecológica holística en la isla Floreana: un modelo para el futuro

Floreana fue una de las primeras islas del archipiélago de Galápagos en ser habitada
por humanos. Su historia está marcada por la llegada de piratas, balleneros y colonos,
con episodios de aventura, aislamiento y drama. Sin embargo, el legado más profundo
de esa ocupación ha sido la introducción de especies exóticas —como burros, chivos,
roedores y gatos ferales— que han degradado gravemente los ecosistemas y
provocado una pérdida significativa de biodiversidad.
Hoy, se estima que 54 especies presentes en Floreana están catalogadas como
amenazadas. Al menos 13 especies endémicas se han perdido localmente, incluidas
aves como el cucuve de Floreana y especies clave como las tortugas gigantes.
La población actual de la isla es pequeña —entre 150 y 160 habitantes—, lo que facilita
la participación directa de la comunidad y el fortalecimiento de la gobernanza local.
Hace más de una década iniciamos uno de los desafíos más ambiciosos en materia de
conservación: abrir el camino hacia la restauración ecológica holística de Floreana.

¿Qué significa una restauración holística?
Una restauración holística va mucho más allá de plantar árboles o liberar animales.
Este enfoque reconoce que todos los componentes de un ecosistema —flora, fauna,
suelos, agua, clima, interacciones entre especies y las comunidades humanas— están
profundamente interconectados. Restaurar Floreana de manera integral significa:

– Eliminar amenazas que alteran el equilibrio natural, como especies invasoras
que depredan, compiten con especies nativas o degradan sus hábitats.
– Reintroducir especies endémicas extintas localmente, para recuperar funciones
ecológicas esenciales como la dispersión de semillas, la polinización, el control
natural de plagas y el ciclaje de nutrientes.
– Recuperar hábitats: mejorar suelos, cobertura vegetal, cuerpos de agua y
corredores ecológicos que fortalezcan la capacidad de adaptación al cambio
climático.
– Involucrar a la comunidad local, integrando su conocimiento, prácticas
tradicionales y actividades productivas —como el turismo y la agricultura
sostenible— para que conservación y desarrollo avancen juntos.
– Establecer mecanismos de bioseguridad y monitoreo, que permitan realizar
ajustes y garanticen la sostenibilidad a largo plazo.

Las islas son ecosistemas particularmente frágiles. Sus especies evolucionaron en
aislamiento y no están preparadas para enfrentar nuevas amenazas. La llegada de invasoras puede desencadenar desequilibrios rápidos, desplazar a las especies nativase incluso causar extinciones.
Por ello, la erradicación de especies invasoras es un paso fundamental antes de cualquier reintroducción.

Actualmente trabajamos en el control de dos especies de ratas invasoras y de gatos ferales, que depredan huevos de aves, reptiles y tortugas.
La primera campaña de control, realizada en 2023, arrojó resultados alentadores. Una
segunda campaña, prevista para 2026, reforzará estos avances. Sin embargo, es una
tarea compleja: Floreana es una isla extensa, con residentes permanentes y múltiples
hábitats.
El Proyecto de Restauración de Floreana reconoce la interconexión entre ecosistemas
terrestres y marinos y busca un entorno resiliente, integrado y autosostenible. Es el
proyecto de restauración más grande y ambicioso jamás emprendido en Galápagos y
será determinante para el futuro del archipiélago.
La restauración holística no solo busca recuperar especies, sino también devolver al
ecosistema su salud y funcionalidad. Un ecosistema sano provee servicios esenciales
como la fertilidad del suelo, la regulación del microclima y el control natural de plagas.
Este esfuerzo también fortalece la identidad cultural y natural de la comunidad, impulsa
el turismo de conservación y prepara a la isla frente a los desafíos del cambio climático.
Floreana tiene el potencial de convertirse en un referente global sobre cómo restaurar
ecosistemas insulares de manera integral, científica y participativa. Con una
combinación de ciencia, compromiso comunitario y planificación a largo plazo, este
proyecto demuestra que revertir décadas de degradación ecológica es posible.

El Proyecto de Restauración Ecológica de la Isla Floreana es liderado por la Dirección del Parque Nacional Galápagos y la Agencia de Bioseguridad de Galápagos (ABG), con Fundación Jocotoco, Island Conservation, y la Fundación Charles Darwin como co-ejecutores, trabajando estrechamente con la comunidad local de Floreana y aliados. El proyecto busca lograr la restauración ecológica integral de la
isla mediante la erradicación de tres especies de mamíferos invasores y la reintroducción de 12 especies endémicas, con el fin de restaurar la funcionalidad del ecosistema insular.